Perspectivas sobre la migración: Análisis de Venezuela y Brasil enfocado en las dos décadas del siglo XXI (2003-2023)

    Las relaciones entre Venezuela y Brasil han experimentado altibajos en las últimas décadas, influenciadas por factores políticos, económicos y migratorios.

En el ámbito político, la relación entre ambos países ha estado marcada por momentos de cooperación y tensiones. Durante la presidencia de Hugo Chávez en Venezuela y los gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff, se fortalecieron los lazos políticos entre ambos países, con la firma de acuerdos de cooperación en diversas áreas. Sin embargo, la relación se vio afectada durante el gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil, especialmente por diferencias ideológicas y por la frontal postura crítica de este último hacia el gobierno venezolano.

En cuanto a las relaciones económicas, Brasil ha sido históricamente uno de los principales socios comerciales de Venezuela, especialmente en el ámbito petrolero. Sin embargo, la crisis política y económica que ha atravesado Venezuela ha afectado significativamente las relaciones comerciales entre ambos países, con una disminución en el intercambio comercial en los últimos años. Asimismo, en el aspecto migratorio, Venezuela ha experimentado una importante crisis migratoria en los últimos años, con cientos de miles de venezolanos cruzando la frontera hacia Brasil en busca de mejores oportunidades. Esta situación ha generado tensiones en la frontera y ha llevado a Brasil a implementar medidas para regular la entrada de migrantes venezolanos en su territorio.

En el presente trabajo esbozaremos un análisis comparado de la migración en Venezuela y Brasil, abordando tanto el enfoque relacionado a las intenciones de sus ciudadanos de migrar al exterior, así como sus perspectivas acerca del impacto de la migración externa en sus respectivos países, específicamente la migración de personas del otro país tratado en este análisis. Los datos que sostienen este trabajo han sido extraídos, fundamentalmente, del Latinobarómetro y éstos han sido seleccionados, resumidos y plasmados en este trabajo bajo parámetros de practicidad que faciliten una efectiva comprensión de los mismos.

Exposición y análisis de los datos

-¿Usted y su familia han considerado seriamente vivir en el extranjero?

Venezuela:


Brasil:


Atendiendo los datos del gráfico, podemos observar que durante la primera década del siglo XXI, las consideraciones de vivir en el extranjero por parte de los venezolanos se mantuvieron alrededor del 10% con un alcance máximo del 20%, mientras que a mediados de la segunda década empezó a aumentar considerablemente, alcanzando un 40% para 2016 y rápidamente, para finales de la década, el porcentaje de personas en Venezuela que consideraron seriamente vivir en el extranjero, superó el 50%. Estas fluctuaciones responden a múltiples variables, en especial a la situación económica del país, dado que durante la primera década del siglo XXI, Venezuela gozaba de estabilidad y crecimiento económico, pero para la segunda década ya el país empezaba a atravesar lo que sería su peor crisis económica.

Por otra parte, en Brasil podemos observar una situación un tanto similar, pues, durante la primera década, el porcentaje más alto de consideraciones de vivir en el extranjero no llegaba siquiera al 20% y a mediados de la segunda década este porcentaje empezó a aumentar, alcanzando su punto más álgido también en 2018, con un 28,8%, duplicando la cifra de 10 años atrás (13% para 2008). Al igual que en el caso de Venezuela, en el caso brasilero también podemos deducir que la situación económica tiene una incidencia importante en las consideraciones de vivir en el extranjero.

Y precisamente para sustentar esto, nos valemos de los datos arrojados en la Evaluación de la situación económica actual del país (2003 al 2023) de ambos países, la cual arroja lo siguiente:

Venezuela:


Brasil:

    Basándonos en estos datos, podemos observar que los porcentajes más altos de percepción negativa de la economía (en sus categorías: mala y muy mala) coinciden en fecha con los porcentajes más altos de consideración de vivir en el extranjero. Para mostrarlo en números, en el año 2018 en Venezuela el porcentaje de percepción de la situación económica como “Mala” alcanzó un 29,9% y “Muy mala” un 52,8%, mientras que en Brasil, en los años 2017 y 2018 se tuvo los porcentajes más altos (del registro del Latinobarómetro) de la percepción de la situación económica como “Mala” y “Muy mala”, alcanzando un 38,4% y 33,3% respectivamente para 2017, y un 32,2% y 29,9% respectivamente para 2018.

    Teniendo en cuenta estos datos que respectan a las consideraciones de emigración, abordaremos ahora unas variables que nos permitan analizar las consideraciones sobre la inmigración.

     -Escala: ¿El país se vuelve mejor o peor con los extranjeros? Año 2007.

 Venezuela:

Categoría

Escala

Porcentaje

Peor

0

5,0%

 

1

3,4%

 

2

2,2%

 

3

4,4%

 

4

6,9%

 

5

24,8%

 

6

11,6%

 

7

9,5%

 

8

10,3%

 

9

3,5%

Mejor

10

8,4%

 Brasil:

Categoría

Escala

Porcentaje

Peor

0

3,3%

 

1

2,3%

 

2

4,7%

 

3

5,9%

 

4

7,0%

 

5

26,3%

 

6

12,8%

 

7

10,2%

 

8

9,7%

 

9

3,2%

Mejor

10

6,2%


En el caso de Venezuela, para el año 2007, año en el que las consideraciones sobre vivir en el exterior eran bajas, así como también eran bajas las percepciones acerca de que la situación económica fuese mala o muy mala, los resultados de la escala respecto a si el país se volvía mejor o peor con los extranjeros arrojan resultados interpretables como positivos, ya que desde el punto medio de la escala (5) hasta el punto más favorable (10) es donde se encuentran los porcentajes más altos de los resultados, manifestando así que los venezolanos, para ese momento, se inclinaban a considerar que el país se volvía mejor con los extranjeros.

Por su parte, Brasil, con un contexto similar al venezolano respecto a las consideraciones de vivir en el exterior y la percepción de la situación económica actual de su país para el año 2007, arroja también el mismo resultado que Venezuela: Desde el punto medio de la escala (5) hasta el punto más favorable (10) es donde se encuentran los porcentajes más altos de los resultados, resaltando así la inclinación a considerar que el país se volvía mejor con los extranjeros.

    Así pues, en aras de seguir ahondando en la materia, analizamos la siguiente variable:

-¿Deberían haber leyes para prevenir la entrada de inmigrantes a país? 2002, 2009, 2015.


Venezuela:

Brasil: 

Resulta importante destacar que el caso de Venezuela, se puede observar que en estos tres años evaluados los porcentajes que consideraba estar “Muy de acuerdo” y “De acuerdo” con que deberían haber leyes para prevenir la entrada de inmigrantes al país jamás superaron el 20%, destacando que en el 2009 se hace más fuerte la postura en contra, con un “Desacuerdo” del 45,4%, es decir, para ese momento los encuestados sostenían un gran apoyo a la entrada de inmigrantes al país sin regulación legal.

En el caso de Brasil, vemos que también los porcentajes de quienes consideraban estar “Muy de acuerdo” y “De acuerdo” con que deberían haber leyes para prevenir la entrada de inmigrantes al país jamás solo alcanzaron un poco más del 20% en los tres años evaluados y que el “Desacuerdo” en 2015 (41,4%) aumenta un 10,5% en relación a la cifra del 2002 (30,9) y casi duplica la cifra del 2009 (24,6%), lo que significa que entre 2009 y 2015 aumentó la consideración de que en Brasil no debería regularse legalmente la entrada de inmigrantes, lo que nos lleva a pensar que había buena receptividad respecto a los mismos.

 

Pero para seguir sustentando esto, vamos a evaluar otras variables:


    -Desde su punto de vista y el de su familia, ¿La llegada de inmigrantes al país, lo beneficia o lo perjudica? (2020 y 2023).

     Venezuela:


Brasil:


Esta variable data de fechas mucho más recientes, pero puede darnos luces sobre la percepción hacia lo inmigrantes, habiendo tomado en cuenta ya los factores expresados en los gráficos y análisis anteriores y sus respectivos contextos temporales. En ese sentido, en el caso de Venezuela vemos que en un periodo de dos años hubo un aumento destacable en el porcentaje que considera que la llegada de inmigrantes lo beneficia, pasando de un 30,8% en 2020 a un 50,1% en 2023 y, consecuentemente con esto, disminuye –aunque no tan fuertemente- el porcentaje que considera que la llegada de inmigrantes lo perjudica, pasando de un 37,9% en 2020 a un 32,2% en 2023.

Parte de esto puede ser explicado por el hecho de que desde Venezuela, según el informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) publicado en el año 2020, se estima que aproximadamente 5,3 millones de personas han emigrado desde 2015 debido a la crisis política y económica que atraviesa el país, por lo que recibir inmigrantes en este contexto en el que más bien el país tiene una fuerte migración, supondría la recepción de personas que llegan al país con alguna intención de inversión y/o sumarle algo beneficioso al país de alguna manera.

En el caso de Brasil, vemos una realidad diferente. El porcentaje que considera que le beneficia la llegada de inmigrantes en ambos años fue inferior al que considera que le perjudica, y hubo crecimiento en esta tendencia del 2020 al 2022. En números; en el año 2020 el porcentaje que consideraba que le beneficiaba la  llegada de inmigrantes era de un 31,2%, mientras que en 2023 descendió a 27,7% y, en correspondencia, en el año 2020 el porcentaje que consideraba que le perjudicaba la llegada de inmigrantes era de un 41,7%, ascendiendo en 2023 a 43,2%.

Esto puede tener explicación, en alguna medida, en el hecho de que entre 2019-2023 gobernó en Brasil Jair Bolsonaro, quien sostuvo una postura acerca de los inmigrantes que llegan a Brasil, caracterizada por ser extremadamente restrictiva y nacionalista, señalando que la inmigración descontrolada puede conducir a la marginación de los ciudadanos brasileños y al aumento de la criminalidad.  En ese sentido, Bolsonaro expresó en numerosas ocasiones su preocupación por la presencia de inmigrantes en Brasil y promovió políticas migratorias más estrictas.

Siguiendo en la misma línea, pasamos a la siguiente variable: 

     -¿Los inmigrantes son buenos para la economía del país? (2020 y 2023).

     Venezuela:

Brasil:


En concordancia con el análisis del gráfico anterior, en el caso de Venezuela podemos observar que los porcentajes que consideran estar “Muy de acuerdo” y “De acuerdo” con que los inmigrantes son buenos para la economía son mayores a las posturas contrarias (“En desacuerdo” y “Muy en desacuerdo”) y muestran una tendencia de crecimiento. En números: en el año 2020 un 10,1% consideraba estar “Muy de acuerdo” y un 42,8% consideraba estar “De acuerdo” con  que los inmigrantes son buenos para la economía, aumentando a un 14% y 49,3% respectivamente en 2023. De la misma manera, los porcentajes “En desacuerdo” y “Muy en desacuerdo” descendieron, encontrándose en 2020 en 34,3% y 6,2% respectivamente, a 28,9% y 4,4% en 2023.

En el caso de Brasil, también hay concordancia con el análisis de la variable anterior, pues los porcentajes que consideran estar “Muy de acuerdo” y “De acuerdo” con que los inmigrantes son buenos para la economía son menores a las posturas contrarias (“En desacuerdo” y “Muy en desacuerdo”) y muestran estabilidad y descenso. En números: en el año 2020 un 19,1% consideraba estar “Muy de acuerdo” y un 36,3% consideraba estar “De acuerdo” con  que los inmigrantes son buenos para la economía, manteniéndose en un 19% la primera categoría y descendiendo a 34,4% la segunda categoría en 2023. Respecto al porcentaje “En desacuerdo” en 2020 se encontraba en 22,2%, sin embargo, en 2023 descendió a 19,3%. Acerca de la categoría “Muy en desacuerdo” vemos un crecimiento en el porcentaje, pasando de 15% en 2020 a 19,3% en 2023, sustentando así lo anteriormente expuesto.

Así pues, teniendo un panorama acerca de las percepciones de ambos países acerca de la emigración y la inmigración, y aspecto que confluyen en ellas, evaluaremos si para Brasil: ¿Resulta positivo o negativo recibir inmigrantes de Venezuela? (2020).

Respecto a los porcentajes acerca de si los encuestados en Brasil consideran positiva o negativa la recepción específica de inmigrantes venezolanos en su país, tenemos que el porcentaje más alto se encuentra en la categoría “Algo positivo” con un 47,3% dejando ver así una buena receptividad hacia los venezolanos. Sin embargo, la categoría “Algo negativo” engloba un 33,6% que debe ser tomado en cuenta también.

Conclusiones

Sintetizando los diversos gráficos y análisis acá expuestos, podemos concluir que Venezuela y Brasil poseen grandes semejanzas respecto a sus percepciones sobre la migración, sobre todo en lo relativo a la emigración. Asimismo, para ambos países el aspecto económico juega un papel fundamental en relación a la emigración e inmigración, siendo éste el principal factor determinante tanto para considerar vivir en el exterior como para evaluar las ventajas y desventajas de la inmigración en sus países.

Por otra parte, es importante destacar que las relaciones entre Venezuela y Brasil en términos de migración han sido históricamente cercanas debido a la proximidad geográfica de ambos países y la existencia de fuertes lazos culturales y económicos. Sin embargo, en las últimas décadas, la migración de venezolanos a Brasil ha experimentado cambios significativos debido a la crisis política, social y económica que enfrenta Venezuela desde el año 2014.

Según un artículo publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la migración de venezolanos a Brasil ha aumentado drásticamente en los últimos años, con un estimado de más de 180,000 venezolanos viviendo en Brasil en 2020. Esta cifra representa un aumento significativo en comparación con años anteriores, lo que ha generado una serie de desafíos para el gobierno brasileño en términos de integración y protección de los derechos de los migrantes.

La crisis migratoria venezolana en Brasil ha llevado a la implementación de políticas migratorias más restrictivas por parte del gobierno brasileño, incluyendo el cierre temporal de fronteras y la regulación de la entrada de venezolanos al país. A pesar de esto, Brasil ha implementado programas de acogida y ayuda humanitaria para los migrantes venezolanos, en colaboración con organizaciones internacionales y la sociedad civil.


-Referencias bibliográficas: 

- "Brazil: Jair Bolsonaro hardens line on Venezuela and other foreign policy challenges," The     Guardian, 2020.

- Latinobarómetro: https://www.latinobarometro.org/latOnline.jsp

- Organización Internacional para las Migraciones (OIM). "Informe sobre la migración venezolana en Brasil". Disponible en: https://www.acnur.org/dieciocho20/wp-content/uploads/2020/04/Final-Informe-OIM-Migracion-venezolana-en-Brasil.pdf.





                                


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